Biografía

Ganador de seis GRAMMYs y tres Latin GRAMMY, el pianista, compositor y arreglista cubano Chucho Valdés es la figura más influyente en la historia moderna del jazz afro-cubano.

Un artista versátil, tan cómodo como solista o en pequeños grupos como liderando grandes ensambles, sus proyectos más reciente incluye Trance, un dúo de pianos con el virtuoso cubano Gonzalo Rubalcaba, y una extensa gira celebrando los 40 años de haber fundado Irakere, una banda que, en su audaz fusión de música ritual afro-cubana, estilos de música popular afro-cubana, el jazz y el rock, marcó un antes y después en el Latin jazz. Esta celebración de Irakere culminó con un GRAMMY como Mejor Álbum de Jazz Latino en 2016 por Live at Marciac (Jazz Village /Comanche Music).

Dionisio Jesús "Chucho" Valdés Rodríguez, nació en una familia de músicos en Quivicán, provincia Habana, Cuba, el 9 de Octubre de 1941. Su primer maestro, y su mayor influencia, fue su padre, el pianista, compositor y director de orquesta Ramón “Bebo” Valdés. A los tres años, Chucho ya tocaba en el piano, de oído, con las dos manos y en todas las tonalidades, las melodías que escuchaba en la radio. Hay una famosa anécdota que cuenta como Bebo le hizo una broma a su gran amigo, el gran bajista y compositor Israel López “Cachao,” pidiéndole que escuchara, sin mirarlo, de espaldas, a “un joven pianista norteamericano”. Chucho tenía entonces 4 años. A los cinco años, Chucho comenzó a recibir clases particulares de piano, teoría y solfeo, estudios que culminaron en el Conservatorio Municipal de Música de la Habana, del que se graduó a la edad de catorce años.

Un año después, Chucho formó su primer trío de jazz, y en 1959 también hizo su debut con la extraordinaria orquesta Sabor de Cuba, dirigida por su padre, acompañando a grandes cantantes de esa época, tales como Rolando Laserie, Fernando Álvarez y Pío Leyva. Es notable que Chucho es quizás mejor conocido como el fundador y principal compositor y arreglador de Irakere (1973-2005), otra orquesta, ésta en formato de pequeño big band, que es otro punto de referencia en la historia de la música cubana.

Aunque Irakere tuvo su primer gran impacto internacional en 1976 en Finlandia, la banda no era extensamente conocida. Pero al año siguiente, Irakere fue descubierta por el gran Dizzy Gillespie en una visita a La Habana en un crucero de jazz. Al año siguiente, el productor Bruce Lundvall, entonces presidente de CBS, fue a Cuba a escuchar a Irakere en persona y la firmó para su sello en el acto. Meses después, Irakere debutó en los Estados Unidos en Carnegie Hall como parte del Newport Jazz Festival como “invitados sorpresa”, sin ser anunciados públicamente.  

Una selección de temas del concierto en Carnegie Hall y de la actuación del grupo en el Festival de Jazz de Montreux, Suiza, conformó el programa del primer disco del grupo lanzado en los Estados Unidos. Titulado simplemente Irakere (CBS), la grabación ganó un GRAMMY® como Mejor Álbum de Música Latina en 1979.
La formación original de Irakere incluía músicos que pronto se transformarían en estrellas internacionales, tales como el saxofonista Paquito D’Rivera y el trompetista Arturo Sandoval. Pero sobre su larga vida, Irakere no sólo se transformó en una escuela rodante de música afrocubana sino que incluyó importantes figuras tales como el lamentado Miguel “Angá” Díaz; José Luis Cortés (quien luego fundaría NG La Banda) y Germán Velazco.

Por diferentes razones, Irakere fue cambiando sus integrantes a través de los años. Chucho permaneció como la gran constante, pero el éxito tuvo sus costos. Su talento como pianista fue por mucho tiempo oscurecido por sus otras obligaciones como líder en Irakere.

En 1997, Chucho ganó su segundo GRAMMY por su participación en Habana (Verve) como miembro de Crisol, el grupo liderado por el trompetista Roy Hargrove.  Al año siguiente, sin abandonar completamente Irakere, Chucho inició una carrera paralela como solista y líder de pequeños grupos para así explorar más plenamente sus posibilidades como pianista.

Esta nueva etapa fue marcada por hitos como Solo Piano (Blue Note, 1991), Solo: Live in New York (Blue Note, 2001) y New Conceptions (Blue Note, 2003), así también como grabaciones con cuartetos tales como Bele Bele en La Habana (Blue Note, 1998), Briyumba Palo Congo (Blue Note, 1999) y Live at the Village Vanguard (Blue Note, 2000) el cual ganó el GRAMMY como Mejor Álbum de Latin Jazz.

Chucho permaneció con Irakere hasta el 2005, y desde entonces, ha ganado GRAMMYs por Juntos Para Siempre (Calle 54, 2007), su dueto con su padre Bebo; Chucho’s Steps (Comanche, 2010), el cual sirvió de presentación a su nuevo grupo, los Afro-Cuban Messengers, y el ya mencionado Live at Marciac (Jazz Village /Comanche Music, 2016).

Discografía

music theme
ONCE
(Patricia Sosa + Chucho Valdés ) Concierto para dos.Comanche 2017) Chucho Valdés - MARCH, 2017
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Chucho Valdés
Tributo a IRAKERE
Comanche/Harmonia Mundi, 2016) Chucho Valdés - MARCH 4th, 2016
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Border Free
(Comanche/Harmonia Mundi, 2013)
Chucho Valdés & The Afro-Cuban  Messengers

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Chucho Step´s
(Comanche/Harmonia Mundi, 2010) Chucho Valdés & The Afro-Cuban  Messengers.
*Grammy® Best Latin Jazz Album

Calendario

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Noticias

Chucho Valdés anuncia Jazz Batá, un nuevo proyecto con viejas raíces


Jazz Batá, el nuevo proyecto del pianista, compositor y arreglista cubano Chucho Valdés, es una mirada hacia adelante y, al mismo tiempo, un cerrar de cuentas pendientes.

Conformado por Valdés, piano; Yelsy Heredia, contrabajo y Dreiser Durruthy Bombalé, miembro de los Afro-Cuban Jazz Messengers, en percusión y canto, Jazz Batá retoma un proyecto que, aunque en  su momento pasó desapercibido, fue fundamental en el desarrollo de la música de su líder.

Originalmente creado por Valdés en 1972  — un año antes de fundar Irakere, su transcendental grupo de fusión de jazz-rock afrocubano — Jazz Batá estaba compuesto de piano, contrabajo y percusión, especialmente batá, el tambor con forma de reloj de arena, esencial en la liturgia de la religión Yoruba, popularmente conocida como Santería.
En su instrumentación y sonido, Jazz Batá expresaba una búsqueda de raíces  y una más profunda cubanización del jazz y del clásico trío de piano.

“La empresa de grabación no lo entendía. Me decía que eso era ´jazz loco´”, recordó Valdés en una entrevista reciente. “Me decían ‘¿A quién se le ocurre hacer un trío de jazz sin batería?’ Bueno, a mí. Yo estaba buscando los sonidos de nuestras raíces. El batá no se usaba en la música popular. A esos tambores, a esa música, se los consideraba vulgares, una cosa atrasada. Algunos la llamaban ‘cosas de negros’. Y sin embargo, ahí están las raíces”.  

Ese trio grabó solamente un disco, pero la idea “quedó ahí”, explicó Valdés. “Sentí mucho el no poder seguir ese trabajo en Jazz Batá, y hace poco lo estuve escuchando y pensé que era algo que daba para mucho más. En ese momento seguimos por otro camino, e Irakere sin duda fue un gran proyecto.”
“El grupo Irakere es una elaboración del trabajo en Jazz Batá”, afirmó Valdés, quien hizo nota de que uno de los temas emblemáticos de ese único disco del trío se llama “Irakere”. De hecho, el pianista y compositor acredita el sonido de temas como “Bacalao Con Pan,” el primer gran éxito de Irakere, hoy considerado un estándar de la música bailable cubana, a sus experimentos con el trío.

“´Bacalao Con Pan’ fue un hit que se transformó en un himno y al día de hoy, más de 40 años después, aun me lo piden,” dijo Valdés. “Y esa fue la entrada de la percusión africana dentro de la música bailable de Cuba.”

“La música de este Jazz Batá es casi toda nueva”, declaró Valdés. “Al fin y al cabo, estamos haciendo un trabajo diferente basado en aquel otro trío, y han pasado años de experiencia y desarrollo. Esto va a ser mejor aún”.

Jazz Batá se presentará en los Estados Unidos y Europa a partir de Abril y entrará al estudio para grabar al final de la gira.